Kingmaker: Chelestra, Tierra de Leyendas

Volúmen 1.3

Explorando territorio hostil

Capítulo III

Durante los días siguientes, el grupo se aposentó en el puesto, con unos agradecidos Oleg y Svetlana para ayudarles, fue durante ese tiempo que Arkenash, un alquimista ambulante se unió al grupo de forma permanente, también llegó Kesten Garess, un noble menor de Brevoy, al mando de unos pocos hombres de armas, Garess había sido enviado por los Señores de Restov para ayudar a los aventureros a proteger el puesto y montar un asentamiento apropiado. Otro viajero llamado Jhod Kavken, solicitó la ayuda de los aventureros para limpiar un antiguo lugar de culto a Erastil, que se ubicaba en el bosque de las Marcas de Narl.

Mientras planeaban la mejor manera de enfrentarse al líder bandido y sus huestes, Aquerón, Narayann y Tylar se ocuparon de otros asuntos, mientras exploraban los alrededores del puesto de Oleg, Harren sin embargo, había tenido que regresar a Ulfen, por asuntos familiares.

En sus salidas, los jóvenes exploradores conocieron al dragón faérico Percival, y a su vivaracha compañera grig, Tyg-Titter-Tut, al huraño Bokken, fabricante de pociones, y también hicieron frente a diversas amenazas, como una pareja de peligrosos Tatlzwyrm, un enorme y viejo jabalí apodado Destripacolmillo por los numerosos cazadores que habían intentado cazarle y solo habían conseguido heridas graves en sus cuerpos, ayudaron a Jhod Kavken a recuperar un antiguo templo de Erastil, hogar de un antiguo druida maldecido en forma de violento grizzli. También supieron de una soterrada guerra entre una tribu de kobolds, los Escamahollín, gobernados por un cruel chamán kobold de color púrpura y otra de sangrientos canijos bajo el mando del despiadado Grabbles. Tras derrotar a Tartuk, el chamán kobold y acabar con sus violentos y suicidas planes, los exploradores firmaron un tratado de paz con los kobolds, y a pesar del pasado violento y caótico de estas criaturas, lograron, con el tiempo, civilizarlos, Minas Escamahollín ha sido durante años una fuente de riqueza y diversidad para Chelestra. Los canijos no tuvieron tanta suerte y su guarida, una pequeña red de túneles bajo un enorme y viejo sicomoro fue destruida.

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UlvienMoonshine

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