Akiros Ismort

Aqueronte del Escudo Dorado

Description:

Humano varón 39 años. Lawful Good. Paladín 2/Bárbaro 5

Akiros es una persona recta y justa, pero que cree en las segundas oportunidades. Aunque afable al trato, es hombre recio y curtido dispuesto a entrar en combate para defender lo que cree bueno y justo con una fiereza inusitada.

Bio:

Hijo de unos sencillos granjeros en una orgullosa zona rural de Taldor, los padre de Akiros no querían para él en la vida nada más que convertirle en protector del pueblo, un paladín de Erastil, nada menos. Todos los instantes de la vida los pasaba preparando su ingreso en la orden, desgraciadamente poco más de un mes después de conseguir el sueño de sus padres y convertirse e paladín, Akiros se enamoró de la hija casada de uno de los mercaderes más ricos de su pueblo natal, una mujer llamada Rosilla. El romance terminó demasiado pronto, cuando el marido de Rosilla se enteró de lo que ocurría y le amenazó con el divorcio. La sola idea de perder su lujosa vida fue demasiado y le contó a su marido que Akiros la había violado. Furioso, llevó a Rosilla al templo de Erastil para que se enfrentara con su atacante. El joven paladín quedó estupefacto, pero cuando Rosilla le escupió y le denuncio públicamente por violación, las cosas llegaron al punto de no retorno: una rabia desconocida despertó en el corazón de Akiros. Toda su frustración y su rabia contenida emergieron con un golpe poderoso con l que terminó con la vida de Rosilla. Mientras ella se derrumbaba, Akiros se dio cuenta de que también había echado a perder su vida. Se volvió hacia el anonadado marido y lo mató también, y mientras los guardias del templo lo miraban estupefactos, huyó de la ciudad.

A duras penas salió de Taldor, viajando de polizón en un mercante con destino a Mendev. Akiros cambió de barco una docena de veces mientras se dirigía al norte, perdiéndose en los Reinos Fluviales, viviendo como bandido, vagabundo y criminal, y aprendiendo a disfrutar de su recién descubierta furia.

Al final sus vagabundeos le llevaron a las Tierras Robadas; oyó hablar del Lord Astado, y aunque no estaba seguro de qué le correspondía en la visa, fue en su busca. Akiros estuvo con los bandidos apenas unos meses, pero en ese tiempo su imponente presencia ya se había ganado el favor de señor; era considerado el segundo al mando del fuerte cuando los enviados de Restov atacaron el fuerte. Pero Akiros se había dado cuenta que la vida como bandido era incluso más vacía que la vida como paladín de Erastil y vio el ataque como una oportunidad de cambiar de vida y hacer algo correcto. En el fragor de la batalla, Akiros se puso de parte de los atacantes y les ayudo a vencer a sus antiguos compañeros, rindiéndose a ellos al terminar la lucha.

Tras la fundación de Astarrota, Akiros fue a juicio, allí el líder de los enviados de Restov, un paladín de Iomedae llamado Aquerón, se puso a su favor. Este acto impresionó mucho a Akiros, y fue determinante para que Akiros fuese declarado no culpable y solo se viese obligado a realizar servicios para la comunidad. Al terminar el juicio juró lealtad al paladín. Al cabo de unos meses, le ofrecieron a Akiros el cargo de Alcaide de Chelestra y un puesto en el consejo, Akiros aceptó orgulloso el ofrecimiento, y se ha mantenido en el cargo hasta hace poco. Tras la muerte de Aquerón, Akiros quedó desolado, se sentía impotente y perdido, pues el difunto duque había sido su faro durante los últimos años. Al cabo de unas semanas, el antiguo paladín empezó a tener visiones durante la vigilia relacionadas con Iomedae y Aquerón, acudió a la templo de la diosa donde los clérigos le ayudaron a interpretar sus sueños. Los clérigos le dijeron que debería partir en una búsqueda personal al servicio de la diosa, que le ofrecía redimirse de sus pecados pasados y volver al camino de la rectitud. Ni que decir tiene que Akiros no se lo pensó dos veces, la diosa de Aquerón requería de su ayuda, renunció a su cargo como Alcaide y partió hacia el sur, con el ánimo renovado y con la firme determinación de lograr su objetivo o morir intentándolo.

Tras casi 2 años de ausencia, Akiross Ismort regresó hace unos meses, su viaje de redención fue completado y vuelve a ser un paladín aunque en vez de estar al servicio de Erastil, inspirado por la muerte de Aquerón, ahora es un paladín de Iomedae. A las pocas semanas es nombrado Aqueronte del Escudo Dorado, Capitán de la rama de Paladines de Los Aquerontes.

Akiros Ismort

Kingmaker: Chelestra, Tierra de Leyendas UlvienMoonshine