Trasfondo de la Senda de Aventuras

Brevoy es una tierra orgullosa, famosa en todo Golarion por traer al mundo capacitados guerreros, majestuosos nobles y astutos pícaros. Sin embargo, las dos regiones de Brevoy, Issia y Rostlandia, se desprecian mutuamente y se encuentran en la actualidad al borde de la guerra civil. Las dos eran naciones independientes hasta que, hace dos siglos, los ejércitos bárbaros de Choral el Conquistador y sus dragones rojos las convirtieron en un único reino. El férreo reinado de la casa Rogarvia sostuvo hasta no hace mucho una frágil paz entre las dos regiones, pero hace diez años que la casa Rogarvia desapareció de forma misteriosa, y los intrigantes líderes de la casa Surtova, de Issia, se han convertido en los gobernantes de Brevoy. En este momento, una intrincada red de maniobras políticas atormenta la nación, y por todos lados hay alianzas secretas, lealtades provincianas y conspiraciones infames; la guerra civil parece inevitable. Al sur de Rostlandia, los señores de la espada consideran muchas de las recientes maniobras políticas de Issia como un preludio de la inminente guerra. Temen el día que estalle el conflicto, y tienen toda la razón en hacerlo, pues Rostlandia es más pequeña que Issia, cuenta con un ejército menor, y sus praderas y colinas ondulantes no proporcionan
ningún tipo de defensa a sus habitantes. Además, al contrario que Issia, cuyas fronteras septentrionales dan al lago de las Brumas y los Velos, una región fácilmente defendible, la frontera meridional de Rostlandia se encuentra junto a una zona inexplorada repleta de bandidos y monstruos; si Brevoy se enzarza en una guerra civil, no pasará mucho tiempo antes de que los violentos y oportunistas buitres del sur decidan aprovecharse de
los problemas de Rostlandia.

Estas regiones meridionales inexploradas reciben el nombre de Tierras Robadas pues, aunque se trata de una zona que en teoría forma parte de los Reinos Fluviales, y algunos de estos reinos la han controlado en el pasado, Rostlandia hace ya mucho que considera que le fueron ‘robadas’ por los bandidos y monstruos que allí habitan. Han llevado a cabo multitud de intentos de colonizarlas, pero hasta la fecha sin éxito, lo que ha convertido estas 33.000 millas cuadradas (86.000 km 2 ) de terreno despoblado en la franja de tierra sin reclamar más grande de todos los Reinos Fluviales. Conforme aumentan las tensiones en Brevoy, algunos de los señores de la espada de Rostlandia desean provocar un cambio en la región; han contratado a varios grupos de aventureros y los han enviado al sur, a las Tierras Robadas. Las instrucciones que han recibido son muy sencillas: reabrir las antiguas rutas comerciales que recorren los ríos, y expulsar o derrotar a los bandidos que las han hecho intransitables. Pero lo que realmente quiere Rostlandia es que surjan naciones nuevas en la región, pues piensa que si se alía con estos reinos emergentes, ganará un apoyo leal en el futuro conflicto con Issia. Es una maniobra política simple y brillante, porque si hubiera sido la propia Rostlandia la que hubiera dedicado todos sus recursos a llevarlo a la práctica, no solo habría debilitado sus defensas contra los ejércitos del norte, sino que un movimiento tan descarado habría obligado a Issia a actuar sin dilación. Pero al enviar al sur a agentes libres, los señores de la espada de Rostlandia esperan ganarse nuevos aliados sin sacrificar su posición en Brevoy.

Exploradores de las Tierras Robadas

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Kingmaker: Chelestra, Tierra de Leyendas UlvienMoonshine